Me da nostalgia pensar que la generación del escondite no tiene relevo. Me da nostalgia ver como poco a poco se cambia la bicicleta por los videojuegos o el internet. Yo no tengo nada en contra de ellos, al contrario, me gustan, sólo que me parece que a los niños de ahora, les hace falta la inocencia de antes. Recuerdo las tardes después del cole, cuando nos reuniamos en patota todos los niños del sector para jugar. Habían muchiiiisimos juegos que te entretenían sanamente y lo más genial de todo era que lo único que necesitabas era imaginación...Etiquetas: Reflexiones, Yop